ENTREVISTA A DAVIDE ROSSI Y EMILIO SABATINO

de Miguel Martinez Lopez

Miembros del sindicato L'ALTRASCUOLA UNICOBAS, adherido a la FESAL-E (Federación Europea de Sindicalismo Alternativo en Educación)

Entre el 17 y el 20 de junio estuvimos en Ámsterdam en el encuentro de CASA (Cultural Analysis Summer School) que promueve las relaciones entre activistas de los movimientos sociales y la "academia". David Rossi presentó un taller explicando la experiencia y planteamientos de la FESAL-E, por lo que después realizamos esta entrevista más detallada para DIAGONAL.

¿Qué es la FESAL-E?

Es el primer sindicato alternativo de Europa en materia educativa. Une a enseñantes, estudiantes y padres y madres de estudiantes que apuestan por la promoción de cultura y no sólo por su transmisión. Queremos un sistema educativo que sea capaz de producir pensamiento, no de reproducir saberes mercantilizados.

¿En qué situación está a nivel organizativo?

Está totalmente abierta a todos los grupos que quieran participar, siempre que se respeten los principios de libertad de enseñanza y de aprendizaje. También partimos de una concepción de la escuela como institución y no como "servicio".

¿Cuando criticáis la idea del sistema educativo como "servicio", que queréis decir?

Después del GATT [Acuerdos de Libre Comercio Internacional] los servicios públicos están amenazados de mercantilización. Por eso revindicamos que la educación es, sobre todo, un derecho fundamental de los seres humanos. En ese sentido, es pública. Pero "pública" no quiere decir, para nosotros, "servicio público" ni tampoco "estatal". Significa, fundamentalmente, estar libre de la razón de Estado, de la razón empresarial y de la razón religiosa. Preferimos hablar, entonces, de una "institución pública" más que de un "servicio público estatal".

¿Qué influencia estáis teniendo o aspiráis a tener en las instituciones europeas?

Reunimos a colectivos y sindicatos desde Eslovenia a Portugal y pretendemos ser escuchados en todos los temas que tengan que ver con la escuela y la universidad. Toda la ciudadanía tiene derecho a hablar sobre estos temas. Es insuficiente que la Confederación Europea de Sindicatos que agrupa a los sindicatos mayoritarios, sean los únicos escuchados y los únicos que tengan posibilidad de ejercer los derechos de huelga y asamblea. De todos modos, nunca hemos sido recibidos porque no nos reconocen como interlocutores. Nuestra aspiración principal es abrir un debate en la sociedad europea. Después ya veremos si la Unión Europea está interesada en hablar con nosotros.

¿Qué aspectos de las directivas, políticas y acuerdos europeos, estáis cuestionando?

Estamos claramente contra el proceso de Bolonia. También hemos estado movilizados en los encuentros de los ministros de educación como los de Berlín en 2003 y Bergen en 2005, constituyendo foros europeos de la educación. Por una parte, pensamos que bajo el objetivo de la "homologación" de títulos se quiere producir una rebaja en el nivel cultural de la población, confirmando los exámenes como medio de evaluación y anulando el aprendizaje basado en la discusión y la crítica. Por otra parte rechazamos la destrucción de la formación profesional en el sentido de que se quiere hacer muy monotemática y funcional a las empresas y poco educativa. Por ejemplo, en Italia se quiere impedir que tras la formación profesional se pueda acceder a la Universidad, simplemente reduciendo los años de esa formación y concediendo títulos exclusivamente profesionales. Por último, se está promoviendo una fragmentación del saber que no permite una formación amplia y multidisciplinar. La especialización científica siempre tiene el riesgo de perder una visión global sobre los problemas del mundo.

¿Qué diferencias y puntos en común destacáis entre los distintos niveles educativos?

Es evidente que las luchas en cada nivel son distintas, pero creemos que la cuestión educativa debería ser más central en los debates sociales. Y en esa centralidad entran todos los niveles educativos, desde la primaria hasta la universidad. En todo caso, apostamos por una unión de todos los sectores sociales implicados en la educación: profesorado, estudiantes, padres, madres y otros trabajadores en los centros educativos. Sindicatos como la CGT-Enseñanza de España, también adherida a la FESAL-E, aún no parecen haber asumido ese planteamiento.

¿Qué problemas impiden una acción sindical en común dentro de la educación?

El principal es el corporativismo. Como decía un pedagogo italiano, Lorenzo Milani: si ganamos todos, es la democracia; si ganan sólo unos pocos, es la avaricia.

¿Qué alternativas proponéis frente a la precariedad laboral en el sistema educativo?

La precariedad es un instrumento de represión general que afecta tanto a los "interinos" como al personal fijo. A través de ella se presiona a toda la sociedad imponiendo qué se debe enseñar y cómo. En la educación, en particular, demandamos mayor estabilidad laboral para garantizar la construcción de saberes. Pero pensamos que es un problema social más amplio que no se puede afrontar sólo desde el ámbito educativo. De hecho son los estudiantes quienes están trabajando más activamente en la FESAL-E.

Más información: www.fesal.it